El año pasado, España se gastó 770 millones de euros en comprar derechos de emisiones de CO2, ya que no cumple con su objetivo de reducción de los gases del Protocolo de Kioto.
La aportación de la energía eólica evitó la emisión de unos 20 millones de toneladas de CO2. Sin esta energia, España hubiera tenido que invertir 160 millones de euros (un 21%) más en derechos de emisión.
El estado español se ha colocado tras Japón, como el país que más derechos de emisión ha adquirido. La U.E puso en marcha en 2005 este mercado europeo de emisiones de CO2 para facilitar la reducción de CO2 .
Una de las razones por las que se desarrollaron estas primas fue por la reducción de la contaminación atmosférica debida a la quema de combustibles fósiles (emisiones nocivas como el dióxido de azufre o los compuestos nitrogenados).
Si se prolonga la moratoria, puede tener un efecto económico importante a partir de 2013. Podrían evitar la emisión de 1,7 millones de toneladas de CO2, lo que equivaldría aproximadamente a 13,5 millones de euros con los precios actuales de los derechos de dióxido de carbono.
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